Desde hace tiempo que las empresas y PyMEs tuvieron que empezar a prestar atención al comercio electrónico que viene creciendo vertiginosamente. Cada vez son más los compradores que eligen Internet como vehículo para acceder a su bien deseado.

Mientras que en la Argentina, sin ir más lejos, en 2016 se facturaron 102 mil millones de pesos en ventas hechas online, Brasil, Chile y, en menor medida, México, siguen esta tendencia. Motivo por el cual, es esencial empezar a asociar a los rubros tradicionales y el e-commerce para comenzar a tener presencia en las tiendas no físicas. En el mundo este cambio de hábito de los consumidores, sobre todo en Gran Bretaña y los Estados Unidos, se viene posicionando fuertemente.

Las primeras en entender cómo funcionaba el e-commerce fueron justamente las PyMEs que, al estar dirigidas en general por sus propios dueños, se adaptaron a las nuevas tecnologías y a los riesgos con más facilidad. Es que es necesario hacer oídos sordos a todo lo antes conocido: al pensar en una tienda online, los vicios de las tiendas físicas tienen que quedar a un lado.

Se trata de un paradigma distinto y si bien el objetivo sigue siendo el mismo, el de vender un producto determinado, lo que cambia es la manera. Existen vías para lograr lo que se llama “una buena experiencia de compra“, porque a los usuarios no solo les interesa comprar, sino también sentirse especiales, ser atendidos con inmediatez, poder comparar precios y tener acceso fácil ante cualquier consulta que tengan que hacerle al vendedor.

También las empresas deben adaptarse a los comentarios: para un comprador online, la opinión de otros clientes es tan o más importante que el camino que tenga recorrido la empresa.

Luego de asimilar que la tienda online no se traduce simplemente en empezar a vender algunos de los productos que se exhiben en la tienda física en una página web, los vendedores pueden empezar a jugar con otras variables para hacer crecer los rubros tradicionales y el e-commerce.

El sitio debe tener todas las facilidades para que los compradores accedan sin distracciones a lo que quieren comprar. Además, las promociones y la disponibilidad de diferentes medios de pago se hacen esenciales a la hora de conquistar clientes.

Si bien en un principio, solo ciertos tipos de productos triunfaban en el e-commerce, esta tendencia empezó a cambiar y cada vez son más los rubros que encuentran su nicho en Internet. Lo que empezó con electrónica, electrodomésticos y autopartes, ahora se amplió y llegó a moda, hogar y cosmética. Turismo y venta de entradas también son categorías que vienen en alza.

Los que dieron el primer paso

Una de las pioneras en venta online fue Amazon, la empresa estadounidense que comenzó vendiendo libros y se convirtió en una multitienda donde se pueden encontrar desde electrodomésticos, productos de cosmética y hogar hasta indumentaria. El crecimiento fue tal que a dos décadas de su creación tiene una base de clientes de alrededor de 30 millones de personas y está entre las cuatro compañías más grandes del mundo, detrás de Microsoft y Facebook.

Los rubros tradicionales y el e-commerce

Algo parecido sucedió con Despegar, la agencia de viajes online que está presente en más de 12 países de Latinoamérica -entre ellos, Chile, México, Argentina, Brasil, Perú y Colombia-.

Empresas tradicionales con presencia en e-commerce

Un ejemplo de cómo algunos vendedores tradicionales lograron sumarse al e-commerce de manera exitosa es el de Garden Life, el mayorista de productos de hogar, muebles y jardín que tiene plantas en la Argentina y Brasil y que, a través de su tienda online, comenzó a vender a clientes finales.

Algo similar sucedió con Tienda Vanilla, el sitio de decoración con locales también en Chile. Ese rubro fue, justamente, uno de los que más creció en 2016 (un 124%, con respecto al año anterior) y demuestra un gran fortalecimiento de la categoría dentro del canal online.

Otro caso interesante a destacar es el de Ferranet, una ferretería industrial, sector que todavía está bastante alejado del e-commerce pero que, sin embargo, se animó a dar el salto y abrir su propia tienda online.

Dentro de la industria automotriz sorprendió lo sucedido con Tienda Subaru en Colombia. La misma implementó un método de compra a través del cual el usuario puede reservar un auto a través de la tienda online y la diferencia se abona al irlo a retirar. Algo que se tuvo en la Argentina con un comportamiento similar mediante la iniciativa de General Motors.

Como conclusión se hace imprescindible para todas las empresas y PyMEs tradicionales entrar al mundo del e-commerce (y el m-commerce también), a través del cual el alcance es ilimitado y las necesidades de adaptarse a esta tendencia se hacen día a día más evidentes.

Los rubros tradicionales y el e-commerce hoy en día van de la mano, no sólamente son las categorías clásicas las que triunfan en el canal online sino que ya hay evidencia de que por más tradicional que sea el negocio, tener presencia en la web es fundamental para cualquier marca, herramientas como Mercado Shops pueden ayudar a cualquier PyME a desarrollar este canal.

A pesar de que los compradores en Latinoamérica -salvo Brasil, que es el décimo país con más consumo por Internet-, siguen eligiendo terminar la transacción de forma presencial, cada vez son más los que se inclinan no solo por empezar la experiencia de compra de manera online sino también de terminarla. Por eso, sumarse al e-commerce parece ser, por los casos que citamos, el camino correcto para cualquier industria.

 

Fuentes:

CACE (Cámara Argentina de Comercio Electrónico)

Marketer

Boston Consulting Group